¿Es necesario formarse para ser profesor de idiomas?

¿Es necesario formarse para ser profesor de idiomas?

Enseñando español online

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Siempre que escribo un artículo intento hablar sobre todos los puntos de vista posibles, incluso aunque yo no esté muy de acuerdo con ellos. No me gustan los dogmas y por eso creo que lo que para mí es algo inútil, para otro puede estar muy bien y viceversa. La pregunta que hago en título es sobre la necesidad de formarse o no para ser profesor de idiomas.

La respuesta podría parecer muy obvia, la formación siempre es buena, nunca está de más. Pero, si simplemente respondiese eso, estaría cerrando los ojos ante muchos casos en que dicha teoría no se cumple.

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Mi mejor profesor era mecánico

Hace años, decidí mejorar mi inglés y para eso comencé a tener clases con un profesor que es uno de los mejores que he tenido en mi vida. La verdad es que no tuve muchas clases con él, pero fue por falta de tiempo. El asunto es que la profesión anterior de este profesor fue la de mecánico de coches. Él no tenía ningún título universitario que lo ayudase en las clases, ni posiblemente ninguna vocación. Sin embargo, ahí estaba yo, todo feliz cada vez que acudía a sus clases. Un mecánico me estaba enseñando inglés mejor que ninguno de los profesores titulados que había tenido antes.

Esto no quiere decir que todos los mecánicos sean buenos profesores de idiomas, ni que sea totalmente innecesario formarse para ser un buen profesor. Pero, sí quiere decir que no es posible generalizar y dar una respuesta dogmática a la pregunta que encabeza este texto.

Solo ante el peligro

En la siguiente anécdota el protagonista soy yo mismo. Cuando decidí hacerme profesor de español, hice un curso para prepararme como tal en un centro asociado al Instituto Cervantes. He de admitir que fue un curso muy instructivo y me sirvió para conocer muchos detalles de los que no era consciente sobre esta profesión. Cuando me llegó mi primer alumno, ya te puedes imaginar para lo que me sirvió el curso. Efectivamente, para nada.

Todo lo que había aprendido quedó en el trastero de mi cerebro, porque la teoría y la práctica son muy diferentes. Incluso, en aquellos cursos donde hay parte de práctica te preparan principalmente (o exclusivamente) para dar clases a grupos. Pero, no te dicen qué hacer cuando estás solo ante el peligro o, mejor dicho, ante un solo alumno. Tampoco te suelen contar cómo comportarte en clases donde hay alumnos que pueden tener conversaciones algo más que básicas junto a otros que acaban de empezar. Ni te dicen cómo hacer con aquellos grupos compuestos por estudiantes de diferentes niveles socioeconómicos. Tal vez, estas cosas no deberían ocurrir, pero ocurren.

Cuando estás en estos bretes, no hay cursos, títulos, certificados ni máster que valgan. Estás solo y te tienes que buscar la vida por tu cuenta. Eso no te lo han enseñado. Eso sí, terminas saliendo adelante tras mayores o menores dificultades, con errores, con fracasos, con frustraciones, pero, al final, también con aciertos.

Es entonces, cuando ya tienes la tranquilidad de saber que tus clases funcionan, que sabes escoger el método correcto en cada caso y que todo va bien en general, cuando la formación que adquiriste sale a flote para terminar de construir tu personalidad como profesor.

De nuevo, no estoy queriendo hacer apología de la no formación, sino aclarando que aprender la base de algo no te convierte en profesional de ese algo, sino en una persona con unos conocimientos extensos que, posiblemente, no sepa, consiga o recuerde aplicar en los momentos adecuados hasta que no haya adquirido la experiencia suficiente.

Por supuesto, esto no es siempre así. He tenido la mala suerte de encontrarme por el camino con profesores sin ninguna formación del idioma que enseñaban y resultaba obvia la falta de dichos estudios. Yo mismo he tenido profesores con muchos conocimientos sobre lo que enseñaban, pero sin ninguna preparación para transmitir dicha información. El fracaso de sus clases estaba más que asegurado.

Resumiendo lo dicho hasta ahora: formarte como profesor no te convierte automáticamente en un buen profesor por muy bueno que sea el curso ni por mucho que pagues. Evidentemente, no formarte como profesor tampoco te convierte en ningún profesional, incluso aunque seas un verdadero especialista del tema que enseñas.

Pero, entonces, ¿qué es lo que te convierte en un buen profesor?

Hace poco, tras un día de inspiración poética se me ocurrió resumir en dos palabras las características básicas que, en mi opinión, definen a un buen profesor, no solo de idiomas, sino de cualquier temática: empatía y simpatía.

[bctt tweet=»Definición de un buen profesor de idiomas en dos palabras: empatía y simpatía» username=»unidiomacadavez»]

Empatía con el alumno

No tengo ningún tipo de duda de que seas quien seas, tú que estás leyendo este texto, habrás tenido en tu vida, al menos, un profesor al que le importaba muy poco las características de los alumnos a quienes enseñaba. Seguro que este profesor hacía de sus clases una hora de aburrimiento mortal y no se esforzaba lo más mínimo en que te interesases en la información que te transmitía.

Esto también nos ocurre a los profesores de idiomas. Por mal camino vamos si lo único que nos interesa es en implantar nuestra metodología sin importarnos en como el estudiante esté interesado en aprender el idioma. Importa muy poco que hayas aprendido diez sistemas de enseñar idiomas diferentes si después no te das cuenta de que un alumno no es un robot al que programar para que aprenda de la forma que a ti te parezca mejor. Tampoco importa si eres un genio de la gramática, por ejemplo, si después piensas que a todos tus alumnos les va a interesar conocer las reglas bajo las que funciona la lengua que enseñas. No nos engañemos, la mayoría de los alumnos no saben dichas reglas ni en su propio idioma.

Intentar ponerte en su lugar. Averigua cómo se les da mejor estudiar y aprender cosas en general. Conoce sus gustos, sus virtudes y sus defectos. Ponte en su piel e imagina cómo deben sentirse cuando les explicas algo de determinada forma o cuando les corriges un error. Cuidado, que yo no he dicho que sea fácil. Desde luego no es algo que un profesor novato sepa hacer. Al menos, no es lo normal porque tiene puesta su atención en otro tipo de problemas.

La empatía es lo que nos diferencia de tratar a los estudiantes como personas únicas o como mascotas a las que hay que dar un poco de comida cada día para que aprendan a hacer un truco.

[bctt tweet=»Empatía es tratar a los estudiantes como las personas únicas que en realidad son» username=»unidiomacadavez»]

Simpatía

Seguro que también habrás tenido profesores excelentes, con unos conocimientos innegables de la materia que enseñaban e, incluso, con la profesión de profesor bien aprendida. Pero eran aburridos. O engreídos. O pesados. O todo al mismo tiempo.

Hay un refrán en español que dice la letra con sangre entra. Se refiere a que con trabajo y estudio todo se consigue. Esto elimina el factor emocional de la educación. Ser feliz aprendiendo algo no importa, solo el esfuerzo y el tesón. Cada vez hay más estudios serios que muestran una clara relación entre las emociones y el aprendizaje. Lo que uno aprende divirtiéndose, se recordará mejor en el futuro.

Mientras escribo esto se me hace un poco obvio lo que estoy diciendo. Está claro que a la mayoría se nos hace más agradable aprender algo cuando nuestro profesor es simpático que cuando es un arrogante que nos trata como niños de cinco años. Pero, cuidado, esto no quiere decir que nuestras clases tengan que estar repletas de chistes o que necesiten ser fiestas sin fin. En general, no hay que llevar las cosas tan lejos. Hagas lo que hagas en clase, siempre hay una forma aburrida y otra entretenida de hacerlo. Si vas a mostrarle al alumno una imagen para que la describa, puedes enseñarle alguna con cierto toque de humor. Simplemente, porque lo que aprenda lo va a tener asociado con dicha imagen si esta tiene algún significado. Por dejarlo claro: ¿con cuál de las dos imágenes crees que el alumno recordará mejor las nuevas palabras hoz y martillo?

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¿Entonces no es necesario formarse para enseñar idiomas?

No, ¡yo no he dicho eso! Al principio de este texto decía que no me gustan los dogmas. Partiendo de esta premisa respondo a dos preguntas para resumir lo dicho anteriormente:

¿Se puede dar clases de idiomas sin formación específica? Si tienes conocimientos suficientes del idioma a enseñar y llevas en la sangre lo de ser profesor o aprendes muy rápido, sí se puede. Sin embargo, no olvides que hay ocasiones en las que un título es algo imprescindible. Por ejemplo, hay centros educativos que te van a pedir determinados certificados para poder enseñar idiomas. Y por cierto, sí, también hay centros de enseñanza online donde te pueden contratar. Hay alumnos que lo primero que te van a preguntar es sobre tu titulación o tus estudios. Hay plataformas como Italki que te van a exigir un certificado adecuado para poderte ofrecer como profesor. Y tu propia curiosidad o tu falta de preparación pueden provocar la necesidad de realizar un curso específico.

Pero, ante la duda ¿no es siempre mejor formarse como profesor? En general, formase ayuda, pero no es sinónimo de éxito. Los tiempos avanzan, cada vez más rápido. Lo que aprendes cuando estudias para convertirte en profesor o algo relacionado no se olvida tan fácilmente y esto a veces es contraproducente. Piensa que lo que hace un año o dos era considerado normal hoy puede no serlo tanto o lo que hace no tanto no existía, hoy es lo que está de moda. Mira nuestra profesión, ¿quién pensaba hace casi nada de tiempo que enseñar y aprender idiomas online iba a estar tan al alcance de cualquiera como hoy en día? Por otro lado, medita si realmente la inversión de dinero, tiempo y esfuerzo que los estudios suponen te va a merecer la pena. Muchas veces valdrá la pena, otras tantas no.

En todo caso, como siempre digo, tú eres quien decide qué es lo mejor para ti.

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mariana bar
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Coincido contigo, ser profesor se lleva en el alma.

Óscar Ortega
Admin

Gracias Mariana. Eso sí, que conste, que no estoy en contra de que el alma reciba un poco de formación también 😉

Sergio
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Sergio

Por mucha alma que se tenga, se necesita formación, siempre, pero una buena, una que sea de calidad.
Un profesor con alma pero sin formación no aporta los contenidos pedagógicos que necesita una educación de calidad. La educación es incompleta.
Un profesor con formación pero sin alma, tiene los recursos pero no la motivación para aplicarlos correctamente. La educación es incompleta.

Animar a dar clases, de cualquier tipo, sin los dos requisitos hace que la docencia se depaupere y se denigre, sea por internet o presencial. La motivación y la formación son inseparables.

Óscar Ortega
Admin

Sin duda animar a dar clases de lo que sea sin tener los conocimientos necesarios sería una tremenda insensatez. En la enseñanza de idiomas nos estaríamos refiriendo a la pedagogía y al propio idioma. El asunto es ¿Cómo se adquieren dichos conocimientos? ¿Mediante un buen curso? ¿Con la experiencia? ¿Haciendo una carrera universitaria? ¿Un máster? ¿Leyendo blogs? ¿Por intuición? Bueno, por intuición no parece el método definitivo ;), pero, en mi opinión, lo que hace de alguien un buen profesor es el conjunto de todos esos aspectos. Para algunos será necesario un poco de formación y mucha experiencia, para otros… Read more »

Mayde
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Mayde

Oscar, un placer haber llegado a tu blog. Te he encontrado a raíz de la magnífica entrevista que te ha hecho Bea de Enseñando español, otra joyita para los que, como yo, estamos pensando en formar parte del maravilloso mundo de la docencia, enseñando lo que sabemos.. En este caso, nuestra maravilloso idioma. Totalmente de acuerdo contigo, el título no es lo que te da la capacidad, pero esto ocurre en todos los estudios, no es exclusivo de la enseñanza de idiomas. Lo primero que hay que tener es las cualidades y el amor por lo que haces. Quién no… Read more »

Óscar Ortega
Admin

Mayde, efectivamente el título no te enseña a ser profesor. Pero, eso sí, tampoco podemos olvidar que la formación sí es necesaria. Yo no hablo de uuna formación especifica universitaria con máster. No necesariamente. Pero, como en todos los ámbitos, formarse es esencial. ¿Dónde, cuándo y cómo? Eso ya es otro asunto, incluso la experiencia es un tipo de formación. Uno de los mejores, de hecho. Aunque, ciertamente, cada uno debe analizar y decidir en su caso qué es lo que más le conviene :). Por cierto, sí, es una maravilla ganarme la vida con lo que me gusta :).… Read more »

Mac
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Mac

Hola Oscar,
Acabo de descubrir tu blog. Estoy empezando como profesora de español por Skype y la verdad es que me está resultando muy útil todo lo que estoy leyendo y descubriendo.
Muchas gracias por compartir tus conocimientos.

Óscar Ortega
Admin

Hola, Mac:
muchísimas gracias a ti por tu comentario :).

EVA
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Hola Óscar, estoy de acuerdo contigo. La formación no siempre es la clave del éxito, sin embargo, sí que creo necesario el conocimiento sobre los diferentes enfoques y metodologías existentes a la hora de enseñar un idioma. El saber como trabajar las diferentes destrezas y como motivar a los alumnos son aspectos de gran importancia a la hora de abordar la enseñanza de idiomas. Es cierto también, que un profesor puede saber mucho sobre enfoques, estrategias, etc. y luego no tener nada de empatía con los estudiantes. Sin empatía, interés por cada estudiante y sin saber como generar motivación, no… Read more »

Elena
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Elena

Hola, hace poco terminé mis estudios en francés, pero la verdad es que me da demasiado pánico el no poder cumplir las expectativas de mis futuros alumnos, ya que el francés no es mi idioma materno, ¿entonces no sé como hacer frente a esta inseguridad ? :/

Óscar Ortega
Admin

Bueno, yo suelo decir que, dependiendo para qué, un profesor no nativo puede estar incluso mejor preparado que uno nativo. Y es que ser nativo no te convierte automáticamente en profe de tu idioma (y viceversa). Lo que te pasa a ti es lo mismo que les ocurre a muchos profes, nativos o no, cuando comienzan su aventura de enseñar. Seguramente con razón. Cuando comenzamos a enseñar tenemos poca o ninguna experiencia, por lo que nuestros alumnos sufrirán las consecuencias ;). Pero no le des tanta importancia (aunque dásela): incluso con ninguna experiencia se pueden dar clase fantásticas, lo importante… Read more »

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